Cantar, cantar… cantar..

Sí, cantar.
También me gusta cantar. Lo descubrí por casualidad.
Yo empecé a estudiar música pasados los 10 años (tarde) y fué porque me tropecé con alguien de mi edad que sabía leer solfeo. A mi me era imposible descifrar esas patas de araña negras y redonditas. No lo entendía. Fué un tremendo reto que no estaba dispuesta a perder.
Me apunté a clases de música en la extinta banda de mi pueblo, aprendí solfeo y a tocar la flauta travesera, e hice un grupo de amigos que me acompañaron en la adolescencia, todos estudiábamos en el Conservatorio además de ir juntos al instituto.
Unas navidades, se celebró un certamen de villancicos en mi pueblo, para escolares y nosotros que estábamos estudiando música, decidimos presentarnos. Las bases decían que debían ser agrupaciones corales. Nada de instrumentos.
Me tocó ser contralto, pero no porque ese fuera mi registro de voz, simplemente me tocó.
Como éramos los mayores, nos tocó cantar los últimos, ante un auditorio llenito de padres. Subimos al escenario, esperamos a que se hiciera el silencio muy formalitos, la 1ª soprano sacó un diapasón (Oh, sorpresa!, más silencio todavía), afinamos el “la” y la nota que nos tocaba a cada uno… y cantamos un “oh, Blanca Navidad” polifónico, que arrancó un estruendoso aplauso con vítores al final.
Nos llevamos el premio, claro.
Esa fue mi primera experiencia con el canto coral. Y desde entonces, no he podido vivir sin cantar… y mira que lo he intentado.
Al año siguiente, entré en la coral que ha marcado mi vida (musicalmente):  la Coral Kodály de Molina de Segura.

Ahí estoy, en primera fila. La quinta de izquierda a derecha.
Con ellos canté obras importantes (Misa de la Coronación y Réquiem de Mozart….), viajé por España, tuve oportunidad de conocer otras agrupaciones musicales: orquestas, coros (con los universitarios de Utrech canté la Pasión según San Mateo de Bach), cantantes…. Hice amigos más allá de nuestras fronteras que todavía conservo. Recibí clases de canto al ser elegida para incorporarme a la cantera de solistas del coro.
Por razones diversas y no por quererlo yo, me alejé de ellos.
Me trasladé a otro lugar. Les eché de menos. Intenté llenar el vacío que me quedó buscando otro lugar donde cantar.
Primero lo intenté en Els Amics de l’Opera de Sabadell. Pero …. no era lo mismo. Luego me hablaron en la misma ciudad del Orfeón de Sabadell. Una amiga me llevó a un ensayo y allí me quedé por un tiempo. Me recibieron muy bien, y su dinámica se parecía a la nuestra.
Hasta que varias obligaciones me hicieron cambiar de rumbo. Dejé otra vez de cantar.
Llegó el día en que nacieron mis hijos. Y volví a cantar. Les canté desde que supe que estaban conmigo, cuando nacieron, cuando les cambiaba los pañales, cuando les daba de comer….. Necesitaba cantar por todos los años que dejé de hacerlo.

Mi antigua coral cumplió XXV años y cantaron el Carmina Burana, invitándonos a los antiguos coralistas a participar.
Estudié la partitura en casa con CD’s y mi hija, de entonces casi 5 años, escuchándome, se aprendió la voz de soprano que yo debía cantar. Pero se la aprendió ¡¡como para cantarla conmigo!!.

Decidí que era el momento de que empezara a cantar en serio, y desde entonces asiste a la Schola Cantorum Kodály, el vivero de voces, la cantera, el futuro de mi antigua coral. Ya hace sus pinitos de solista (ahora es cuando a su madre se le cae la baba, ya.. ya lo se).

Poco después se sumó su hermano, en la clase de iniciación para minicantores donde Marichín, una profesora estupenda, les introduce en el mundo sonoro. Los tiene embelesados. No ir a clase de Marichín es el peor castigo que puedo darle al pequeño.
Así transcurría mi vida, hasta que estas Navidades el director de la Coral me dijo que si mis hijos ya eran miembros cantores, yo ya no tenía excusa para volver.
Me calenté, volvió el anhelo y el recuerdo…. y volví.
Volví, con tal tino, que he llegado a tiempo de celebrar con ellos el 30 aniversario de la coral.
Así que este año, tenemos cumpleaños y lo vamos a celebrar tanto como podamos.
Para empezar, Concierto Inauguración el próximo 19 de Junio en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia.
Aprovecho para invitaros, si estais cerquita… no falteis. Estrenaremos 2 obras de autores vivos. Una de ellas, inédita en España, nos la ha hecho llegar el autor desde Estados Unidos. 
También cantarán los chicos de la Schola Cantorum (mi hija entre ellos) y estaremos acompañados por un trío de Jazz y por una orquesta de cuerda, eso os puede dar una idea del tipo de música que vamos a cantar.
A los que podais venir, deciros que disfrutareis mucho. Por lo menos, espero que os llegue todo lo que estoy disfrutando yo.

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2 comentarios en “Cantar, cantar… cantar..

  1. Anda mira que artista más versátil. Qué tengáis éxito el próximo 19. Un saludo.

  2. jajajaja… el arte y yo… Ya sabes, si te animas, nos vemos en el Villegas (puedes traerte el ganchillo, eh?)Abrazos!

Y tu... ¿caminas conmigo?

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