Canelones de la abuela, fruta del tiempo y algo más.

Dicen que no hay canelones como los que hace mamá.
En mi caso es cierto. Bueno, los que hacía mi madre eran riquísimos y por desgracia faltó antes de que yo pudiera aprender a hacerlos. Pero.. para algo más que para hablar mal de ellas, están las suegras, verdad??
Los canelones que hace mi suegra están buenísimos. Hechos con todo el cariño del mundo, cada vez que viene a visitarnos un par de veces al año, se preocupa por cocinar durante un día entero y dejarnos el congelador provisto. Luego sólo tenemos que sacar las unidades que necesitamos, hacer una buena bechamel y hornear.

Puede que me digais que esta comida tiene raíces italianas, pero yo os hablo de la tradición de hacer canelones por Navidad en Cataluña, de donde soy oriunda.
Tengo muy presente el recuerdo de las fiestas navideñas con mi madre en los fogones rustiendo la carne, cociendo la pasta, triturando el relleno…
Como os decía, en Cataluña era costumbre muy arraigada cocinar para Navidad una buena “Escudella i Carn d’olla”, un cocido típico de la tierra del que se aprovechaba toda la carne para, el día después -San Esteban-, hacer los canelones. Hoy día se compra la carne especialmente para ellos, y cada casa tiene su toque.
Yo os voy a contar el “toque” de la mía.
Ah! y eso de añadir paté como hacen algunas para ahorrar tiempo, está prohibido!!

INGREDIENTES.
Placas de pasta para canelones (preferiblemente de las que se tienen que cocer)
3/4kg de Ternera tierna para guiso.
1/2kg de carne magra de cerdo.
1/4kg de pechuga de Pavo o Pollo.
2 o 3 tiras de panceta (tocino).
300gr. de salchicha
2 cebollas grandes.
2 dientes de ajo picados.
2 o 3 zanahorias.
1kg. (lata) de tomate triturado natural.
Aceite.
Sal.
Coñac.

Salsa Bechamel.
Queso rallado.

Debes cortar toda la carne a taquitos e ir rustiéndola en una cazuela (calcula que te quepa todo!) con un poco de aceite y a fuego lento, removiendo a menudo para que no se pegue. De esta manera conseguirás que quede suave y melosa.
Con mucha paciencia toda la carne quedará doradita. Entonces debes flambear con el coñac. Remueve hasta que se evapore el alcohol y una vez se apague la llama, añade los ajos, la cebolla a cascos y la zanahoria finita.
Dejar cocer hasta que la verdura esté tierna.
Llega el momento de añadir el tomate y seguir cocinando a fuego lento. Rectifica de sal y añadir pimienta al gusto.
Cuando esté, dejar reposar y enfriar.

En frío, picar toda la carne en un robot o picadora y rellenar las placas de pasta, haciendo canutillos.

Llegados a este punto, tienes dos opciones, cocinarlos y consumirlos……. o hacer como yo, congelarlos tal cual para consumirlos más tarde.
Luego, en un momento de necesidad, o un domingo en el que no tengas ganas de cocinar, con sólo añadir una buena bechamel, listo!

Este es el resultado final, y eso que estos eran congelados!!!! Quién lo diría????!!!!
Y de postre……. mmmmmmmmm de postre!!!! rica fruta del tiempo, cogida de los árboles de la huerta de Murcia. Yo estoy rodeada de ella.
 Esta que veis aquí son Brevas, Ciruelas, Albaricoques y Melocotones chatos (o “de broche”, que le gustaba decir a mi abuela).

Llegados aquí, os dejo. Me voy a un ensayo. ¡¡¡¡Me han admitido en el coro de cámara de mi coral!!!! Uff, es una gran responsabilidad, los ensayos son totalmente diferentes, hay que preparar las obras en solitario y cantarlas en solitario también. Así que… chau! no me demoro más. Os dejo con lo que estamos preparando, delicioso! exquisito.. que disfrutéis!

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