Customizando. Prueba superada.

La cosa empezó cuando me sobró un corazón cuando hice las Happy Flowers. Mi  hija lo vió y dijo… ¿¿qué podemos hacer con ésto?? , pues no me lo pensé! le pedí su caja de abalorios y lo convertí en un colgante que siempre lleva puesto.

                                           
                                            Luego, de la noche a la mañana dió un estirón y los pantalones de deporte dejaron de servirle. El problema es que su talla ya es de la sección de mujeres, aunque tiene apenas 9 años, casi está tan grande como yo, y todo lo que puede ponerse tiene un diseño para mujer o para chica joven que a ella no le gusta.
Algo teníamos que hacer, porque prometió no ponerse los pantalones que acababa de comprarle.
Así que me armé con aguja e hilo y pensé que algo se podría adornar. Busqué una de las telas más coloristas que guardo y recorté un par de motivos.

En el pantalón gris, puse una flor, y la adorné con canutillos de madera.

El negro da mucho juego porque destaca mucho cualquier color. Pensé en un corazón como el que le había hecho de broche, y como el que ella tiene.. más grande que ella misma.
No quedó mal del todo.

Y además, le ha encantado. Ha pasado del “no me lo voy a poner”, al “no quiero quitármelo”
Misión cumplida!!!!

I Quedada a tejer en público DeHilosMurcia. 23/06/12

Las Redes Sociales son un gran invento de nuestros días. Con ellas las fronteras se diluyen. Hay quien las aborrece, pero también somos muchos los que las defendemos.
Gracias a estas plataformas, podemos encontrar gente de nuestro mismo perfil y aficiones en muchas partes del mundo. Nuestra realidad no se acaba en la punta de la calle. Sí es cierto que pertenecer a una Red Social no te garantiza éxito entre las amistades: si eres un negado en la vida social, lo seguirás siendo; aunque de esta manera tengas más oportunidades para encontrar a alguien que encaje en tu perfil y con quien puedas trabar amistad.

La segunda parte de una amistad feisbookera o tuitera, es “desvirtualizarla”, encontrarla en la vida real y poder compartir COMO SIEMPRE se ha hecho todo lo bueno que ya arrastras desde los bits cibernéticos. Y es que el hombre necesita relacionarse, verse entre sus iguales.

Quizá por eso, y aprovechando que estábamos cerquita, nos reunimos ayer cuatro amigas fanáticas del tejer. Nos habíamos encontrado por Ravelry, habíamos leído nuestros blogs y el definitivo fue coincidir en De Hilos. Manos a la obra, reivindiquemos el “tejer en público”.

La quedada fue en la ciudad de Alcantarilla (Murcia). Lugar de procedencia de AnaTejeteje. Ella nos convocó y consiguió que acudiéramos. Gracias, Ana!! además fue un rato la mar de agradable.

Nada más llegar, nos apostamos en una terracita con algo fresco y sacamos nuestros tesoros. 

La Abuela Mangue, quiso terminar el pico que estaba haciendo para un traje típico de huertana.
Un bolero para niña de Carlota Castán 

Las herramientas de trabajo.
Que se te han quedado pequeños unos vaqueros? que ya no te gusta aquella falda tejana? pues no los tires!! recíclalos en un original bolso! 
Carlota nos enseña a hacer punto tunecino. 

Pico terminado.. a por otra labor!
 Dos horas de quedada dan para bastante. Carlota consiguió terminar la manta de bebé que traía.

Sin duda, repetiremos.

Y agradecer al Bar La Morada por la estupenda acogida que nos dió. Se mostraron muy orgullosos de ser la primera sede de Tejer en Público de este grupo.

¿Dónde será la siguiente?

Obras de arte, hechas con las manos y el corazón.

Acabo de llegar de una exposición muy especial.
En mi localidad hay un grupo de mujeres que se reúnen todos los días para hacer cosas preciosas que adornan su entorno y las gentes que las lucen. Estas labores recuperan diseños y patrones antiguos que a lo largo del tiempo han formado parte de los ajuares de las casas.
Ahora todo es fabricado y comprado, por lo que se esos diseños se van perdiendo. Gracias a artesanos como las mujeres que componen este grupo, esos diseños siguen vivos y actuales, adornando nuestras vidas.
Por otro lado, el trabajo hecho con las manos, con paciencia y saber, no tiene precio.

He hecho algunas fotos para que podais asomaros a estas maravillas.

Esto es un Refajo, el traje regional de Murcia (la región donde vivo) bordado en raso con lentejuelas y canutillos. Es el traje de fiesta y ocasiones especiales.


En este rincón se esconden preciosas vainicas que adornan tapetes, pañuelos y mantelerías.

Un ejemplo de fino bordado en un juego de cuna.

Mantelería realizada con vainica. 
(detalle) 
Este chal y delantal realizados en lino con vainica, reproduce un patrón muy antiguo. La puntilla está realizada en bolillo por la misma artesana.
(Detalle)
Otro trabajo muy diferente: una mantelería bordada a punto de sombra: las puntadas se dan por el derecho, pero el hilo cruza por detrás de la labor. 
En este rincón, podeis ver Picos, delantales y un Refajo (amarillo bordado en negro). El refajo es el nombre que recibe la falda del traje típico regional. Antes os he enseñado uno de fiesta, pero el más usual es el de paño o fieltro, bordado en lana. Cada zona de la región de Murcia o cada población, tiene unos dibujos y colores que la identifican. En los últimos tiempos se están recuperando patrones que casi ya estaban desaparecidos.
Por cierto, ¿os suena ese vestido que hay con lazo rosa? 
Otra muestra más de vainicas, un fino pañuelo. 
Un traje de bautismo, de los que ya no se ven en las tiendas.. o si los ves, te cuestan un ojo de la cara.
Si os fijais en los detalles de las vainicas, entendereis por qué cuestan tan caros. Este trabajo artesanal, ya casi nadie sabe hacerlo y lleva muchas horas de trabajo. 
Y por último, os enseño una muestra de refajos variados: bordados a un solo tono en liso o listas o bordados a varios colores sobre fondo liso. Los trajes de huertana de mi tierra son todos preciosos.
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Quería añadir esta manta de patchwork porque en las fotos anteriores creo que no salía y merece la pena detenerse a mirarla. Su autora puede estar bien orgullosa del trabajo que ha realizado.

El vestido de comunión, una ilusión cumplida.

Por fin llegó el gran día y el vestido de comunión ha podido estrenarse.
Si recordais, os comenté que era una copia exacta del vestido que yo llevé en mi primera comunión.
Como esta vez, necesitábamos otra talla más grande, decidimos aventurarnos la abuela y yo.
Excepto el cuello, que se lo pusimos tipo bebé (y el mío era payaso), el resto del vestido es exacto.

El bordado semeja una cesta de flores que estallan en primavera. Tonos de rosa y verde hoja. El cesto se realiza con una vainica.
El vestido es de algodón batista, y lleva un “doble” (sin manga) pegado por dentro, para hacer las veces de viso y enagua rizada. Así conseguimos que no se vea la barriguita a través de la vainica, y que la falda no se pegue al cuerpo, obteniendo un poco más de vuelo. La falda interior, acaba con una puntilla.

Hay dos tipos de flores, las pequeñitas que se bordan con hilo matizado, y las grandes que directamente se trabajan con el haz de 6 hebras dándole la forma deseada.

La falda termina con entredoses y conjuntos de 5 nervios.

En la manga hemos puesto el mismo entredós pero sólo con 3 nervios, así se obtiene mejor el efecto globo de vestido de princesa.

Para adornar un poco más el vestido, le pusimos un cinturón blanco de la misma tela de algodón, para disimular la costura de la cintura, y lo cubrimos con un lazo de gasa en un fucsia que hace juego con las flores del bordado.
Como podeis ver, la princesa de casa lo lució realmente feliz.

El vestido de comunión (2)

Parece que ha pasado un siglo desde la última entrada que colgué en este blog. El curso ha comenzado y yo ando algo liada. Cuento con poco tiempo para las labores, pero no me olvido de ellas y poco a poco voy terminando y avanzando en las que tengo pendientes. El bordado principal del vestido ya está terminado. Faltaba el cestito de flores, que hemos resuelto con una preciosa vainica. Para realizarla consulté a una gran maestra que tengo cerca (Valvanera Sanz). Ella se ofreció a sacarme los hilos y a dirigirme la vainica. Cuando volví a recoger el bastidor, dispuesta a comenzar.. me entregó la labor que podeis ver. Una gran sorpresa.

En principio, la labor está terminada. Pero ahora se nos ocurren más maneras de seguir adornando el vestido. Ya os contaré.