Habitación para un príncipe.

Pues sí, ya hemos acabado con la habitación de “niño mayor” de mi hijo. Ya le hemos renovado su espacio, a su gusto, para que empiece “el colegio de los grandes” como toca. La verdad es que le hacía falta.
Esta habitación ha ido creciendo con los niños. Parte del mobiliario perteneció a su hermana cuando nació. La hemos ido completando con los muebles necesarios según crecía la necesidad. Siempre hemos tenido precaución de mantener el color madera, o el pino natural para que hiciera conjunto. La última vez que la pintamos, fué cuando mi hija tomó posesión de su Jardín de hadas. Hasta ese momento, los dos dormían juntos. Así que para que él no fuera menos, le renovamos un poco el color de la pared y le colgamos dos pósters de Spiderman, su héroe!
Tan entusiasmados estaban con la creatividad, que no pudieron resistirse a hacer de Spíderman y decorar ellos mismos la habitación dos días después de haber pintado nosotros. Dicho y hecho, se embadurnaron las manos de crema, se subieron a la litera y…………..
Aquí teneis una muestra de cómo quedaron las paredes. Como castigo (no se si para ellos o para nosotros) así han estado 3 años.
Pero ya no aguantaba más la cosa.
Esto había que repararlo. Lo malo es que los tiempos que corren no son para mucho gasto. Nos pusimos un tope y un reto: 100€.
Seríamos capaces de renovar la habitación como mucho, con ese dinero?
Pues, claro que sí!
Primero, interrogar al inquilino sobre sus gustos. Informarle de que si acepta la renovación de su estancia, debe respetarla y cuidarla (jejejeje). El príncipe de la casa aceptó encantado.
Es un niño con mucha personalidad, así que pronto lo tuvo claro. Quería un color azul fuerte, pero no oscuro (“que no sea negro, mami”) y nada de colores pasteles.
Pues allí vamos!!
Tachaaaaaaaaaaannnnnnnnn!!!!!!!!!!!!!
Oh, Oooooohhhh…. el azul elegido es el del cuadrado grande, pero al destapar la caja descubrios que se parece más al del cuadrado pequeño. Bueno, esperemos a ver cómo queda una vez seco.

La verdad es que en casa no nos da pereza pintar paredes. Tenemos el trabajo bien distribuido. Yo soy más hábil con los detalles y él es un as con el rodillo , así que mi aportación es “recortar” con el pincel las esquinas y lugares más comprometidos. Siempre trabajamos juntos en estos casos. Y cuando terminamos de cubrir la pared, todo queda limpio y recogido. ¿El secreto?, mojar el suelo mientras se está pintando. Si eres precavido y tienes a mano una fregona, moja bastante el suelo antes de sacar el rodillo de la caja de pintura, si caen gotas o manchas, sólo tendrás que recoger el agua y la mancha y de una pasada… limpio!
Ahora os voy a poner un antes y un después de la misma habitación. Aviso, sólo hay 4 elementos nuevos. Ahí van!
Puerta de entrada.
Puerta de entrada.
Misma pared de la puerta, antes….
…..Y después.


                                          

Hemos movido el armario de sitio. Ya habéis visto que está en la pared de la puerta.

Hemos querido situar aquí la zona de estudio, porque el príncipe puede aprovechar toda la luz que entra por la ventana para hacer sus deberes.

Por eso también la pared es blanca, para reflejar esa luz, y para evitar distracciones! Aún nos queda poner una chapa entre la mesa y la pared, para que pueda colgar información y fotos con imanes. Así también protegeremos la pared de continuos golpes con la mesa.

Un antes y un después,
en el que hemos ganado mucha luz.

La fuerza de ese azul intenso, se ilumina y a la vez se contrarresta con todo el blanco de las otras dos paredes.

Esta ya no es la habitación de un niño pequeño.

Los juguetes se han reducido, han pasado a otro lugar. Ahora es una habitación de trabajo y de descanso.

Sigue manteniendo algunos juguetes, los más apreciados, y hemos incluido una radio para que escuche cuentos.
También decidió poner en un lugar preferente la foto que tiene junto a su profesora de piano. La aprecia mucho. Le encanta tocar el piano, le fascina.

Hemos mejorado algunos detalles.

Le hemos puesto una luz para sus lecturas de ir a dormir.

Y hemos intentado hacer un lugar acogedor, a su gusto, para que ir a dormir sea siempre un momento grato, y para que su habitación sea siempre su reino.
“Un reino de dinosaurios, mamá”…. ah, si, bueno…. más adelante veremos.
Nada más terminar la habitación, hizo esta composición y la pegó en la puerta para que todos supieran a quién pertenece.


A partir de ahora, el día a día personalizará esa habitación. Mi principe tiene que vivirla para amoldarla a su personalidad.

Ah! y del presupuesto nos han sobrado 20€.



Cajón desastre.

Hola!! ¿Alguien más tiene la sensación de que el verano no ha llegado todavía?
Me refiero al verano de descanso.
Aunque donde vivo estamos asaditos de calor, y los niños terminaron el colegio y todas las extraescolares (que nos dan más tiempo por las tardes), yo sigo trabajando en mi jornada normal, así que madrugo mucho y no vuelvo a casa hasta cerca de las 16’00h.

 

Estos días ando algo agotada. Se ha puesto en marcha una nueva ley de financiación sanitaria y se ha modificado la manera de pagar por los medicamentos. Esto ha creado un cierto revuelo entre la gente a la que atiendo (trabajo con médicos). Todo son preguntas de cómo va a afectar a cada uno esa ley.

En general, una vez explicada, la gente lo está aceptando muy bien, pero siempre hay quien se muestra esquivo y paga con nosotros su mal humor. Al final del día eso hace que volvamos a casa con una mochila extra cargadita de cabreos ajenos.

Claro, así cuando llego a casa sólo tengo ganas de descansar y descansar….

Pero todo no van a ser cosas poco agradables. Hay muchas cosas buenas que ocurren cada día y de las que hay que disfrutar y alegrarse. 
Hace un par de días, vino a mi centro de trabajo un buen amigo, Jon Larrañaga. Este hombre es todo un ejemplo de superación. Alguien en quien deberíamos mirarnos cada vez que sentimos una puntada de desesperanza. Tras sufrir una grave enfermedad, fué transplantado de los dos pulmones. Para celebrar que ha vuelto a nacer y para agradecer a esa familia anónima su gesto de generosidad, se subió a una bicicleta y está consiguiendo grandes méritos. Os animo a seguirle tanto (aquí), en su página web, como en su facebook. Seguro que os dará mucho que pensar sobre vosotros mismos.

Esta pequeña que aparece en la foto, nació también hace poco días. Sus papás la trajeron al centro para poner los pendientes y hacer las primeras revisiones. Y la trajeron orgullosos, vestidita como una princesa con la primera ropita que le crocheteó la abuela. No pude resistirme a hacerle una foto para vosotros. Fijaos en ese detalle de las sandalias de verano, con tira entre los deditos y todo. Totalmente a la moda!!

Y los proyectos.. bueno, los proyectos!!!!! Aquí os presento la terraza de mi ático. Poco a poco va tomando forma.. pero muy poco a poco. Para dejarla a nuestro gusto, necesitamos ese dinero que ahora no se puede gastar. Así que vamos tirando de imaginación y de paciencia. Cuando esté terminada (un año de estos) será un estupendo lugar donde descansar por las tardes de verano. Un día os hablaré a cerca de este ático.

Como os he dicho, no he podido adelantar muchos proyectos, pero sí he podido leeros mucho. Me he enriquecido con vuestros blogs, me han encantado vuestras ideas. He soñado pasear por los verdes alrededores de Attic24, y me he maravillado con un proyecto que ya he añadido a la cola.
Se llama “Northen Star” (Estrella del Norte) y es un diseño de Karen, una genial tejedora que imagina mundos llenos de burbujas de ganchillo. Podeis visitar su blog pinchando aquí.
En un ratito saqué esta muestra que me ayudará a planificar aquel proyecto que tenía pendiente de hacer: una manta-patchwork para mi hijo. ¡¡Se la debo!!

Espero pronto poder enseñaros alguna cosita más. Mientras… besotes para todos!!

De tal palo…

Dicen que la predisposición artística se hereda. Por ahí tenemos familias famosísimas de músicos, cantantes…

Que a mi se me den bien cosas como las que muestro en este blog, puede que tenga las raíces en mis genes.

Y si no, aquí una muestra de lo que mi padre es capaz de hacer con un trozo de madera:

aquí otra muestra:

Esos fueron regalos para mis hijos. A mi me hizo muchas cosas en mi infancia, pero la que guardo con más cariño es esta:

¡¡Mi padre, un carpintero, convertido en Luthier!! ¿cómo no iba a gustarme la música con tal ejemplo?.

Y aprendí a tocarla. Esta preciosa bandurria fue mi primer instrumento.