Pastel de salmón fácil (fáaacil!!) para Nochevieja.

 

Llega Nochevieja y volvemos a meternos en las cocinas para festejar esa noche especial del año en la que la juerga y la jarana no pueden faltar. Es un “volver a empezar”, como si a partir de esa noche toda nuestra vida pusiera el contador a cero y nos diera la oportunidad de no volver a cometer los errores pasados.

En realidad todo sigue, pero no está de más una reflexión de nuestro interior. ¿Por qué no revisar nuestra lista de debe y haber? ¿Por qué no tener buenos propósitos para el año que comienza?. Si está en nuestra mano, ¿por qué no mejorar?.

Hace varios años que en casa celebramos Nochevieja con familia y amigos. “Muchos” son bienvenidos porque cuantos más seamos, más reiremos. La cena es informal. Lo importante es celebrarlo juntos: reírnos, juguetear con las uvas mientras llegan las 12 de la noche, contar un chiste mientras suenan las campanadas y hacer que alguien “se descuente”.

Eso es lo importante.

Si para la cena de Nochebuena somos más tradicionales, para esta noche me gusta buscar aperitivos o bocados nuevos. La cena es semi-fría, paso de poner un segundo caliente porque suele quedarse en el plato y no me gusta tener que tirar comida. Las Nocheviejas de picoteo, en casa, siempre triunfan. Hace años que hago este sencillo pastel de salmón que tiene bastantes adeptos. El año pasado no lo hice pensando que estarían cansados de él… y este año ya me han hecho saber que no puede faltar.

Es muy sencillo. Tanto, que pueden hacerlo los niños. Es mejor si lo preparas la tarde del día anterior y lo guardas tapado en la nevera (sale más bueno). Puedes hacerlo de cualquier tamaño, incluso puedes hacer medida “canapé”. Prueba, prueba… repetirás.

pastelSalmón

Necesitarás:

Pan de molde sin corteza. Lechuga. Atún. Huevo duro. Salmón ahumado (trucha o similar). Mayonesa.

Para decorar: IMAGINACIÓN. Puede ayudarte también algo de caviar (huevas de mújol o similar), pimiento rojo asado, varitas de cangrejo (de las que ves en la foto), anchoas…

Se trata de hacer pisos de pan de molde, embadurnados de mayonesa, con: lechuga picada (1ºpiso), atún desmigado (2ºpiso), huevo duro picado o rallado (3ºpiso). Tapa el huevo con otro piso de pan de molde, reboza todo el pastel de mayonesa y decora poniendo las lonchas de salmón justo por encima.

Este pastel que ves en la foto es el tamaño estándar que suelo hacer. Utilizo 3 panes de molde x 4 alturas (12 rebanadas). Del tarro grande de mayonesa suele quedarme bien poco. Para el atún, 2 latas serán suficientes.

No necesitas cocinar nada, ni utilizar ningún utensilio específico más allá de un cuchillo. Por eso es ideal para que los niños ayuden, se entretengan y aporten algo a la cena especial de Nochevieja. Móntalo directamente en la fuente en la que quieras presentarlo porque una vez montado, no podrás “traspasarlo” a ningún sitio. Cuando lo tengas, pincha algún palillo en la superficie y tápalo con papel de plata para evitar que se reseque. Mételo en el frigorífico y olvídate hasta el día siguiente que lo saques para presentarlo a la mesa.

Triunfarás. Ya me contarás.

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Caldereta de cordero.

Mira que cosa tan rica! Esta es una receta muy sencilla, barata y que cunde para bastante gente. Sobre todo, si tienes que organizar o participar en una comida de “trae lo que quieras y ponlo al centro”. Triunfas, seguro! Y si lo quieres hacer en casa, acompaña con unas patatas a lo pobre sin más pretensiones.

caldereta

Aquí tienes la receta:

Para la caldereta de la foto, he utilizado una pierna de cordero que me han cortado a chuletas y dos faldas de cordero (también). 4 cebollas grandes, 5 dientes de ajo, varias hojas de laurel, pimienta en grano y 1 botella de sidra.

Aunque la presenté en la cazuela de barro, cociné la caldereta en una cazuela normal para la vitrocerámica.
Por tanto, en una cazuela amplia, llenar el fondo de aceite y freír la carne con sal hasta que esté dorada (pide que te corten la carne en trozos pequeños, yo las chuletas las he troceado a tacos). Ves apartando la carne según se vaya haciendo y resérvala. En el aceite que ha quedado en la cazuela, corta la cebolla en cascos y póchala. Añade también los dientes de ajo enteros y con piel, (a los que habrás hecho un corte) y las hojas de laurel.
Cuando la cebolla esté casi lista, incorpora la carne y los granos de pimienta (al gusto) y remueve varias veces. Sube el fuego y vacía la botella de sidra hasta que JUSTO se cubra la carne. Si te quedas corto, puedes poner un poco de agua. Rectifica de sal y baja el fuego a media temperatura.
Cuece y ve removiendo hasta que el cordero este tierno.

Nada más fácil… para chuparse los dedos!!

Canelones de la abuela, fruta del tiempo y algo más.

Dicen que no hay canelones como los que hace mamá.
En mi caso es cierto. Bueno, los que hacía mi madre eran riquísimos y por desgracia faltó antes de que yo pudiera aprender a hacerlos. Pero.. para algo más que para hablar mal de ellas, están las suegras, verdad??
Los canelones que hace mi suegra están buenísimos. Hechos con todo el cariño del mundo, cada vez que viene a visitarnos un par de veces al año, se preocupa por cocinar durante un día entero y dejarnos el congelador provisto. Luego sólo tenemos que sacar las unidades que necesitamos, hacer una buena bechamel y hornear.

Puede que me digais que esta comida tiene raíces italianas, pero yo os hablo de la tradición de hacer canelones por Navidad en Cataluña, de donde soy oriunda.
Tengo muy presente el recuerdo de las fiestas navideñas con mi madre en los fogones rustiendo la carne, cociendo la pasta, triturando el relleno…
Como os decía, en Cataluña era costumbre muy arraigada cocinar para Navidad una buena “Escudella i Carn d’olla”, un cocido típico de la tierra del que se aprovechaba toda la carne para, el día después -San Esteban-, hacer los canelones. Hoy día se compra la carne especialmente para ellos, y cada casa tiene su toque.
Yo os voy a contar el “toque” de la mía.
Ah! y eso de añadir paté como hacen algunas para ahorrar tiempo, está prohibido!!

INGREDIENTES.
Placas de pasta para canelones (preferiblemente de las que se tienen que cocer)
3/4kg de Ternera tierna para guiso.
1/2kg de carne magra de cerdo.
1/4kg de pechuga de Pavo o Pollo.
2 o 3 tiras de panceta (tocino).
300gr. de salchicha
2 cebollas grandes.
2 dientes de ajo picados.
2 o 3 zanahorias.
1kg. (lata) de tomate triturado natural.
Aceite.
Sal.
Coñac.

Salsa Bechamel.
Queso rallado.

Debes cortar toda la carne a taquitos e ir rustiéndola en una cazuela (calcula que te quepa todo!) con un poco de aceite y a fuego lento, removiendo a menudo para que no se pegue. De esta manera conseguirás que quede suave y melosa.
Con mucha paciencia toda la carne quedará doradita. Entonces debes flambear con el coñac. Remueve hasta que se evapore el alcohol y una vez se apague la llama, añade los ajos, la cebolla a cascos y la zanahoria finita.
Dejar cocer hasta que la verdura esté tierna.
Llega el momento de añadir el tomate y seguir cocinando a fuego lento. Rectifica de sal y añadir pimienta al gusto.
Cuando esté, dejar reposar y enfriar.

En frío, picar toda la carne en un robot o picadora y rellenar las placas de pasta, haciendo canutillos.

Llegados a este punto, tienes dos opciones, cocinarlos y consumirlos……. o hacer como yo, congelarlos tal cual para consumirlos más tarde.
Luego, en un momento de necesidad, o un domingo en el que no tengas ganas de cocinar, con sólo añadir una buena bechamel, listo!

Este es el resultado final, y eso que estos eran congelados!!!! Quién lo diría????!!!!
Y de postre……. mmmmmmmmm de postre!!!! rica fruta del tiempo, cogida de los árboles de la huerta de Murcia. Yo estoy rodeada de ella.
 Esta que veis aquí son Brevas, Ciruelas, Albaricoques y Melocotones chatos (o “de broche”, que le gustaba decir a mi abuela).

Llegados aquí, os dejo. Me voy a un ensayo. ¡¡¡¡Me han admitido en el coro de cámara de mi coral!!!! Uff, es una gran responsabilidad, los ensayos son totalmente diferentes, hay que preparar las obras en solitario y cantarlas en solitario también. Así que… chau! no me demoro más. Os dejo con lo que estamos preparando, delicioso! exquisito.. que disfrutéis!

Magdalenas para desayunar.

Hay días en los que te apetece tener tu espacio por un momento. Estar a solas con uno mismo es casi una terapia cuando estás rodeado de ruido, de gente, de problemas…

Necesitaba encontrar un tiempo en el que estuviera sola, y me metí en la cocina.
Casi sin ganas, un poco fastidiada por tener algún que otro enredo por enmedio, cuando me dí cuenta estaba cocinando una rica tortilla de patatas para cenar y tenía en marcha unas magdalenas que prometían.

En casa siempre se han cocinado las tortillas gorditas y esponjosas. Bien cuajadas pero jugositas.

Conseguir una tortilla así, como las hacía mi madre, me ha costado tiempo de ensayo y error, hasta que una señora me dió la clave: freir las patatas a fuego lento en abundante aceite, como si las cocieras.

La cuestión es que con los niños creciendo, cada vez dura menos una tortilla en la mesa. Voy a tener que empezar a hacer dos para que nadie tenga que pelearse por un trozo.
Para las magdalenas no quise complicarme la vida y utilicé una receta más sencilla que la que suelo hacer (Ver entrada anterior).
Las que hice ayer, también son una receta del libro de la Thermomix:

  • 6 HUEVOS
  • 250 GRS DE HARINA
  • 250 GRS DE ACEITE
  • 1 SOBRE DE LEVADURA
  • 250 GRS DE AZÚCAR
  • RALLADURA DE LIMON

  • Se pone la mariposa en el vaso de la thermomix. Echar las claras y programar 6 minutos, en velocidad 2 o 3 cuando quede un minuto se le añade el azúcar, a continuación se le añaden las yemas y se pone 15 segundos, a velocidad 2 o 3.
  • A continuación se le añade la ralladura de limon y vuelves a mezclar unos 5 segundos a velocidad 2, se le echa la harina y la levadura todo junto unos 10 segundos a velocidad 3 ,despues se le pone 10 segundos a velocidad 2.
  • Por último se echa el aceite y se mezcla durante 10 segundos a velocidad 3 y por ultimo dejar 10 segundos mas a velocidad 2. Se ponen moldes de papel y los vas llenando por la mitad y se echa azúcar por encima y se meten al horno a 180º unos 15 minutos mitad del tiempo por abajo y la otra mitad por arriba.
  • 
  • Y voilà

    Regalo desde Italia.

    Hoy me ha llegado desde Italia una sorpresa en forma de revistas de cocina.
    Me encantan! disfruto con las ideas y las presentaciones italianas, tan mediterráneas.
    Muchas buenas ideas cocinadas con ingredientes frescos, tal y como les gusta a los italianos. Esta será una buena comida para llevar al trabajo.

     

     mmmmmmmmmm delicioso! Habrá que revisar los detalles poco a poco.

    Qué detalle! me han traído el ejemplar de mayo12 de La Cucina Italiana! Es la primera revista italiana que cayó en mis manos hace bastantes años. Leyéndola aprendí el poco italiano que se hahahahahaha.

    Habrá que poner en práctica algunas de estas delicias. Por cierto, la receta de los Corazones para comérselos , salió de uno de estos magníficos ejemplares que cayeron en mis manos en mi último viaje a Roma.

    A las ricas Magdalenas!!

    Cocinar es un placer, sobretodo cuando tienes tiempo.

    Los fines de semana suelo hornear bizcochos o magdalenas que luego guardo en cajas metálicas. Solucionan muy bien los desayunos durante la semana, y es mucho más sano (y más barato) que cualguier bollo industrial.

    Para elaborar la receta, utilizo la Thermomix aunque supongo que también se puede hacer con un buen brazo dispuesto a batir.

    INGREDIENTES:

    350 gr. de harina

    250 gr. de azúcar

    250 gr. aceite de girasol

    100 gr. de nata para montar

    1 sobre de levadura royal

    4 huevos

    piel rallada de limón

    piñones, nueces, trozos de chocolate (al gusto)

    ELABORACIÓN:

    Tamiza la harina junto a la levadura y reservar. Pon la mariposa en las cuchillas del vaso Thermomix y vierte los huevos y el azúcar (7 min., 37ºC, velocidad 3). Incorpora la piel rallada de limón y programa(sin temperatura) 6 minutos, velocidad 3.

    Añade el aceite de girasol y la nata y programamos 3 minutos, vel.2. A continuación retiramos la mariposa y añadimos la harina con la levadura, mezclamos primero con la espátula retirando la harina que quede adherida a los laterales del vaso y ponemos la Thermomix durante 10 segundos a velocidad 6. Volvemos a limpiar los laterales del vaso.

    Pasa la masa a una jarra y déjala reposar una media hora. Mientras tanto precalienta el horno a 230º. Este reposo ayuda a que la harina se hidrate de forma homogénea y las burbujas del batido se relajen.

    Vierte la masa en papeles rizados, llenándolos hasta los 3/4. Espolvorea un poco de azúcar.

    Si quieres añadir algo más (piñones, nueces, ralladuras de chocolate…) este es el momento.

    Introdúcelas en el horno (con ventilador) reduciendo la temperatura a 200º. Hornea durante 10-12 minutos, vigilando porque se dorarán rápido. Apaga el horno y deja cinco minutos más antes de retirarlas.

    Cuando las magdalenas estén frias (y si queda para entonces alguna), guárdalas en un tarro hermético. Yo utilizo esta lata que me regaló mi amiga Ingrid. Así siempre la recuerdo.