Hoy va de sorpresas.

 
En mi región hay un digital enfocado a la mujer de ahora. Se llama GuapaMurcia y me gustaría que miráseis atentamente la portada de hoy domingo 11/11/12
 
 

¿¿Encontráis algo familiar??
¿Siii?? 😀
 
jajajjaa efectivamente!! soy yo!!
 
Hace unos días se pusieron en contacto conmigo porque querían que les respondiera a unas preguntas sobre la iniciación musical en niños de edades tempranas. Sabían que yo cantaba en una coral, que tenía relación con la enseñanza musical… Me pareció interesante y con mucho vértigo, me lancé a la piscina, aceptando colaborar con ellos.
 
Agradecimientos mil a Ana Sempere por pensar en esta persona, y a todo el Staff por la publicación, que significa mucho para mi.
Y muy agradecida también a mi formación coral, la Kodály de Molina de Segura, por aceptarme como coralista hace 20 años.
 
Si queréis leerla, podéis hacerlo pinchando AQUÍ 
 
 

 
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De concierto.

Llegó el fin de curso.
Y también el concierto de inauguración del XXX aniversario de mi coral. Para la ocasión habíamos preparado dos obras, dos misas muy peculiares. Una es de Steve Dobrogosz, un americano que nos envió la partitura para su estreno en España.

La otra, de Bob Chilcott, un británico que compuso una misa de Jazz preciosa. Esta última la cantaron primero en versión de coro de voces blancas los muchachos de nuestra sección juvenil.

Aquí podeis verlos con los instrumentistas mientras ultimábamos la performance.
Nuestra gran pianista, Carmen Climent. Como veis todos jovencísimos.
Por fin he podido editar un fragmento en vídeo, y puedo mostraros cómo cantan estos ángeles.
De nuestra participación, os dejo dos vídeos. La calidad de sonido no es perfecta y siento que la imagen se mueva un poco. Prometo que cuando consiga una versión mejor, editaré la entrada para que podais disfrutar del mejor sonido.
De la misa de Dobrogosz os dejo este fragmento, el Sanctus. Las sopranos resbalamos musicalmente hablando casi al principio, pero el resto de la obra nos salió perfecto y merece la pena que escucheis las intensidades de sonido que conseguimos. Me gusta mucho el efecto de redoble de campanas y los crescendo que hacemos al final. Ahí va:
Después de un breve descanso, todo cambió: formamos una fiesta.
Con la música de jazz quisimos agradecer a todos los espectadores y amigos esos 30 años de música ininterrumpidos. Por eso nos cambiamos y creamos una performance en la que el público también participó. El momento más emotivo, el Agnus Dei. Fue un momento de recogimiento, de reflexión, de canto a la esperanza cuando las cosas no van bien (anda, mira… como la situación actual). El texto que recitó Manolo, mi compañero de la cuerda de los bajos es el salmo 137 “Junto a los ríos de Babilonia….”, y consiguió emocionarnos. El y Jesús, el contrabajista, que consiguió arrancar un profundo lamento al instrumento. Cantar después esa melancolía fue muy fácil. Gracias a los dos!